PROYECTO LIEBIG - REYNOSO

PARA EL DESARROLLO Y SOSTENIBILIDAD DE LA EDUCACIÓN QUÍMICA EN LA FACULTAD DE QUÍMICA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA, EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE LAS VILLAS, Y EN LA UNIVERSIDAD DE ORIENTE

Versión inicial

Erster Entwurf

Convergencia a partir del paralelismo histórico entre Justus von Liebig y Álvaro Reynoso

La educación química en Cuba, así como la investigación científica en esta disciplina asociada con la enseñanza, ha gozado de una tradición relevante para el hemisferio occidental. Ya desde 1820 se comenzó a enseñar química en La Habana por un europeo y por fundadores de esta joven nación, como fue el padre Félix Varela. Ha contado con cubanos que han sido figuras relevantes de trascendencia mundial e interdisciplinaria como es el caso de Álvaro Reynoso, el que desde 1859 dirigió el Instituto de Investigaciones Químicas de La Habana. Está fue, probablemente, una de las primeras instituciones de investigaciones científicas de toda la América. Reynoso también fue educador como catedrático de química en la Escuela Preparatoria de La Habana. Sin embargo, lo que dio a Reynoso reconocimiento universal fue su trabajo acerca de la agricultura tropical, y en especial sobre la caña de azúcar. El momento más trascendente fue en 1862 al aparecer en La Habana el tratado "Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar" que hizo época en el mundo especializado y fue traducido a muchos idiomas.

 

En Europa y poco después de sus dos visitas a Cuba en los inicios del siglo XIX, el segundo descubridor de este país Alexander von Humboldt se asoció con Gay - Lussac en Paris para publicar una obra clásica en el desarrollo de la química. Por otra parte, un maestro de la investigación y la enseñanza, Justus von Liebig, durante su trabajo en Giessen fundó el primer laboratorio de investigación química para estudiantes entre 1826 y 1852. Más tarde se dedicó a la química de los procesos de la vida y se le considera el fundador de la química agrícola. Entre sus obras se destaca "La química orgánica aplicada a la agricultura y a la fisiología", publicada en 1840.

 

Este paralelismo y simultaneidad en el tiempo de tan importantes personalidades para la cultura educativa y científica de Cuba y Alemania sugieren la posibilidad de emprender una tarea de convergencia en el siglo XXI, que puede denominarse como el siguiente "PROYECTO LIEBIG - REYNOSO para el desarrollo y sostenibilidad de la educación química en la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, en la Universidad Central de Las Villas y en la Universidad de Oriente".

 

Criterios: fortalezas y debilidades del objeto del proyecto

Situación actual y perspectivas

Los laboratorios actuales de la Universidad de La Habana para enseñar e investigar en química tendrán 50 años en 2003. Allí se han educado aproximadamente el 80% de los químicos cubanos activos y las edificaciones albergan a la Facultad de Química de esta institución de educación superior que ya cuenta con 274 años de fundada. Estos medios fueron clasificados en 1953, cuando se inauguraron, entre los mejores en el hemisferio occidental por la excelencia del diseño y la calidad de la construcción. Así mismo, la Universidad Central de Las Villas, en la ciudad de Santa Clara, y la Universidad de Oriente, en la ciudad de Santiago de Cuba, cuentan con un cuerpo científico y docente de alta calificación y con instalaciones de laboratorios que han servido hasta el momento, y desde 1962, para la formación de todos los demás profesionales químicos de nivel superior en Cuba. Tales recursos en todo el país todavía están sirviendo como los centros donde labora el personal químico más calificado de Cuba, unas 320 personas incluyendo docentes, investigadores y estudiantes graduados. Aproximadamente el 50% de ellos posee el grado de doctor en ciencias químicas. Adicionalmente, los servicios de educación química para todos los futuros bioquímicos, radioquímicos, biólogos, físicos, geógrafos y microbiólogos en Cuba dependen de este personal docente y de estos laboratorios.

 

Estas instituciones son un punto importante para el desarrollo y el bienestar de Cuba, e incluso de la cuenca del Caribe. La parte principal de la fuerza de trabajo calificada para las producciones químicas, alimentarias y farmacéuticas limpias, sostenibles, controladas y seguras, el desarrollo de la industria de la caña de azúcar y de una agricultura eficiente y preservacionista, y el control de la contaminación medioambiental en esta región, ha sido educada o se deberá educar principalmente con estos recursos.

 

En estos centros también se lleva a cabo actualmente la investigación más avanzada y el desarrollo en el país de:

 

Sin embargo, la situación actual de la infraestructura para la educación química en Cuba no es satisfactoria. Las plantas físicas en los tres centros están deterioradas y carecen de las prevenciones de seguridad humana y medioambiental contemporáneas. Esto es debido a su prolongado uso, aunque se han realizado acciones de mantenimiento sistemáticas, e incluso inversiones de renovación, en los últimos 40 años. Los dispositivos instrumentales existentes son de bajo nivel y anticuados. Se carece del surtido adecuado de productos químicos y cristalería simple. Los instrumentos más comunes para la práctica química están deteriorados o severamente envejecidos. Esta situación es más grave debido al hecho de que muchos de los medios adquiridos durante una parte grande de este periodo no estaban actualizados, incluso en el momento de su compra. Todos ellos se han desechado ya, y sin reemplazo, debido a una obsolescencia severa y/o ausencia de piezas de repuesto y de servicio sistemático por los proveedores tradicionales.

 

El desarrollo de la química y el propio desarrollo económico en Cuba dependen fuertemente de la capacidad de las principales universidades actuales para proporcionar una calificación a especialistas con el nivel más alto, no sólo desde el punto de vista teórico, como ocurre hoy, sino también en las habilidades prácticas. Esto se hace particularmente sensible en el caso de los bioquímicos, biólogos y microbiólogos, para los que la enseñanza experimental química es muy deficiente o no existe, debido a las razones enumeradas. Las consecuencias de ello afectan indudablemente la calidad de los especialistas que se harán cargo en el futuro de la industria biotecnológica cubana, de prestigio mundial.

 

Un problema adicional es la situación actual de reemplazo del personal de alta calificación actualmente existente que pertenece casi todo a la generación que se formó de los años 60 y 70. La formación doctoral en Cuba para los jóvenes se dificulta o se hace imposible debido a la situación material existente. Esto trae como consecuencia una gran inestabilidad del personal más joven y la afectación del futuro mediato de estas especialidades en todo el país por defecto de la natural sucesión generacional.

Proyección en América Latina y el Caribe

Debe señalarse que la influencia creciente de la educación superior cubana en la formación profesional de otros países en vías de desarrollo de América Latina y del Caribe está limitada en el caso de la química debido a las carencias materiales descritas anteriormente. Las consecuencias pueden ser muy negativas para el propio progreso de la región geográfica y también para la preservación de la naturaleza.

 

La tradicional política de Cuba otorgando becas para estudios superiores destinada a estudiantes de bajos recursos en la región no puede implementarse actualmente en la química debido a los problemas descritos anteriormente, con lo que se desaprovecha el potencial humano de alta calificación actualmente disponible.

 

Una solución sostenible a estos problemas puede garantizar que se desarrolle un plan de becas patrocinado por el gobierno cubano para estudiantes de bajos ingresos dirigido a la química, tanto en la educación universitaria regular como en las maestrías y doctorados.

Objetivos

Este proyecto tiene las metas principales siguientes:

 

  1. Mejorar y actualizar la planta física especializada y los laboratorios docentes, las aulas y otros locales en los edificios de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana y en las instalaciones equivalentes de la Universidad Central de Las Villas, en Santa Clara, y de la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba. Este mejoramiento debe incluir especialmente la seguridad de los estudiantes y del personal docente y científico, así como la preservación medioambiental.
  2.  

  3. Restablecer los surtidos básicos de reactivos químicos, cristalería y miscelánea de laboratorio dedicados a la docencia y a la investigación científica.
  4.  

  5. Crear nuevos laboratorios especializados y la base instrumental necesaria para la enseñanza de pre y postgrado, la investigación y los servicios analíticos. Éstos deben incluir técnicas imprescindibles hoy en día, como por ejemplo, la resonancia magnética nuclear, la espectrometría de masa, la difracción de rayos X, las técnicas voltamperométricas, las espectroscopias ópticas, incluyendo absorción y emisión de luz, una poderosa base informática y de química computacional, y la gran variedad de técnicas cromatográficas, entre otros posibles sistemas instrumentales contemporáneos. La distribución de estos laboratorios entre las tres sedes se hará de acuerdo con la disponibilidad de personal especializado y con las necesidades y posibilidades de cada región.
  6.  

  7. Integrar todas las actividades en el país y en la colaboración externa, a los niveles del estado del arte, mediante las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, incluyendo la creación de "colaboratorios" seleccionados entre grupos de trabajo cubanos de las tres sedes y extranjeros, incluyendo a Alemania, otros países europeos, la cuenca caribeña y Sudamérica.
  8.  

  9. Actualizar y enriquecer los fondos de información científico técnica en química al nivel mundial contemporáneo, optimizando la accesibilidad y utilizando al máximo la compartición de los recursos entre los tres centros a partir de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.
  10.  

  11. Establecer intercambios a largo plazo y sostenibles para la investigación científica y la educación entre grupos universitarios seleccionados en Alemania y Cuba. Estos intercambios deben basarse en proyectos particulares a mediano y largo plazo con objetivos concretos que se identificarán y definirán durante la ejecución del presente proyecto.

Resultados esperados

El proyecto debe proporcionar:

 

  1. Químicos para las necesidades de la sociedad cubana, y en el futuro también para las de aquellos países en la cuenca caribeña y Sudamérica, que puedan cumplir los requerimientos de esta ciencia en los principios del nuevo milenio.
  2.  

  3. Resultados de investigaciones de alto nivel en química, con énfasis especial en las aplicaciones humanas y biológicas, la preservación medioambiental, la agroindustria tropical sostenible, el uso de fuentes alternativas de energía y los nuevos materiales. Estos resultados de investigaciones deben materializarse mediante publicaciones en revistas de punta, en patentes y en cualquiera de las formas usuales para estos fines.
  4.  

  5. Un alto nivel de informatización y conectividad para la enseñanza, la investigación y la administración de las diferentes áreas objeto del proyecto.
  6.  

  7. Un programa de becas en las tres universidades cubanas en el campo de la química para estudiantes procedentes de América Latina y del Caribe.
  8.  

  9. Un programa de doctorados en Cuba para estudiantes cubanos y de los países del área, donde los tutores puedan ser tanto cubanos como alemanes.

 

Programa de presupuesto

La parte cubana debe proporcionar:

 

El valor total de los medios aportados en las tres universidades, puede estimarse, a partir de precios contemporáneos, en € 12 000 000.00 (euros).

 

La parte alemana debe proporcionar el financiamiento material para la adquisición de:

 

Estos fondos suman un estimado de € 8 700 000.00 (euros) en todo el período y a repartirse convenientemente entre los tres centros. Debe dedicarse una cuarta parte para la movilidad de personas desde y hacia Alemania y otros países que se requiera y las otras tres cuartas partes para las inversiones y gastos en materiales e instrumentos.

Cronograma de actividades previstas

Se programan aproximadamente 5 años de trabajo continuo:

 

Primer año:

Planificación y diseño del trabajo. Identificación de temas focales para el trabajo científico perspectivo entre laboratorios cubanos y alemanes. Inversiones iniciales. Establecimiento de una poderosa base informática y de comunicaciones. Selección y diseño de la base de información científico-técnica necesaria, su distribución y formas de utilización compartida (€ 1 600 000.00)

 

Segundo año:

Instalación de medios y renovación de las plantas físicas. Adquisición e instalación de los primeros equipos de laboratorio especializados y de la base de información científico-técnica. Entrenamiento del personal. Comienzo del trabajo conjunto entre grupos científicos cubanos y alemanes sobre las temáticas seleccionadas. Establecimiento de los primeros colaboratorios. (€ 2 200 000.00)

 

Tercer año:

Terminación de los laboratorios generales y otras instalaciones civiles con todas las medidas de protección. Adquisición e instalación de instrumentos para los laboratorios especializados. Entrenamiento del personal. Continuación del trabajo conjunto entre grupos científicos cubanos y alemanes sobre las temáticas seleccionadas. Creación de nuevos colaboratorios. Diseño del plan de becas internacionales para estudiantes de química y del plan de becas de doctorado. (€ 2 200 000.00)

 

Cuarto año:

Terminación de laboratorios especializados. Entrenamiento del personal. Continuación del trabajo conjunto entre grupos científicos cubanos y alemanes sobre las temáticas seleccionadas. Inversiones en información científico-técnica y en el acceso a la misma. Inicio del plan de becas internacionales para estudiantes de química y del plan de becas de doctorado. (€ 1 350 000.00)

 

Quinto año:

Finalización de las inversiones principales. Continuación del trabajo conjunto entre grupos científicos cubanos y alemanes sobre las temáticas seleccionadas. Definición de fuentes futuras de financiamiento para la sostenibilidad de los proyectos iniciados en el trabajo conjunto y de los medios invertidos en general. Elaboración de las conclusiones y proyecciones futuras. (€ 1 350 000.00)

Organización

El proyecto será coordinado en Cuba por el Prof. Dr. Luis A. Montero, de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana. Se constituirá una comisión nacional con representatividad de las tres universidades participantes y a su vez en cada una de ellas se designará la instancia que coordinará y responderá por la correcta ejecución del proyecto. La organización en la parte alemana depende de sus propias decisiones.

 

 

V160901